Imágenes.

Trabajos visuales, instalaciones.


Las Obras Visuales de Adolfo Torres Frías o Chawak transitan en una variedad de soportes y técnicas que se desplazan individual o conjuntamente por la pintura, el grabado, la manipulación de objetos culinarios hasta la fotografía, el video y el ploteo de imágenes en donde el artista-cocinero plasma su imaginario, compuesto de alusiones culinarias y los componentes de su accionar, como oficios y situaciones comunes,su factura de obra denota un seudo-realismo naif,expresionista y directo ,donde la composición en cuestión manifiesta una temática candente, de signos, personajes y herramientas en la constate redención del devenir latino-popular y en donde la falta de escuela potencia como un ingrediente más su trabajo visual.


Las instalaciones o montajes que chawak nos presenta se componen de dos tramas o situaciones pero que son conexas entre si. Por un lado el artista realiza instalaciones que se forman por un sin fin de imágenes y papelería popular como santería, prensa amarrilla trabajos manuales y fotocopias intervenidas, que junto a objetos de volumen como estatuillas, herramientas de cocina, plantas, amuletos e instalaciones eléctricas apela al concepto de gruta o animita, pero con una carga imaginaria que homenajea la cultura popular contemporánea, urbana y contrabandista de América latina en donde la formación de estos hábitat nos trasladan a un componente cósmico, marginal y político en donde la sociedad pirata encuentra su redención. por otra parte, Torres Frías, reconstruye y forma simples escenas culinarias en alusión al espacio domestico y vértice social que se genera a través de la cocina como hábitat colectivo y vital en el diario vivir y como su emplazamiento juega un rol primordial en las sociedades.

En estos trabajos, chawak instala cocinas, mesas, manteles y artefactos culinarios en donde además de preparar alimentos para los comensales asistentes a sus muestras, planteando una revalorización excesiva por el "espacio operativo" de cada cocina particular o de puesto de venta. Es así que el montaje conjunto de estos trabajos le dan forma a un espacio de diarios elementos cotidianos y comunes, pero que dispuestos en ese contexto crean una fuerte impresión de observación por la cantidad de temas a los cuales nos evoca, pero siempre con hilo conductor que es la culinaria popular y que manipulando objetos e imágenes nos recalca su condición utilitaria y simbólica, convirtiéndose en una red de elementos interconectados y un reflejo del arte de la postproducción.